Desde niños se nos ha enseñado que nuestra madre es la persona más importante de nuestra vida; es ella quien nos ama por sobre todas las cosas, busca siempre lo mejor para nosotros, nos alimenta, nos protege de los peligros y nos enseña a transitar por el mundo de una forma amorosa y respetuosa, pero ¿qué pasa cuando esto no ocurre? El cine ha tratado de responder esta pregunta mostrándonos el otro lado de la maternidad del que casi nadie habla, el que conlleva dolor, culpa, violencia y nos demuestra que no todas las madres simbolizan amor, entrega o sacrificio incondicional. Aquí te mostramos cuatro cintas que exploran estos temas:

Tenemos que hablar de Kevin

La película que dirigió Lynne Ramsay en 2011 muestra la historia de Eva, la mamá de Kevin, un adolescente de 16 años que mata a 10 de sus compañeros de escuela, a una profesora, un conserje, a su padre y hermana menor, por este crimen lo condenan a 10 años de cárcel. Al quedarse sola, Eva comienza a escribir cartas a su difunto esposo para contarle las señales que no detectó a tiempo en el comportamiento de su hijo, entre ellos la frialdad y la apatía, por lo que Eva experimenta una intensa culpa por no haber sido una buena madre, por no darle el amor y cariño que su hijo necesitó y así evitar esta tragedia.

Yo, Tonya             

La película dirigida por Craig Gillespie en 2017 narra la historia de la patinadora sobre hielo estadounidense Tonya Harding, quien fue muy famosa en los años 90 del siglo pasado por realizar una acrobacia muy peligrosa en competición. La cinta explora la relación de maltrato tanto físico como emocional que sufre la patinadora primero por su madre LaVona Fay Golden y después por su pareja sentimental Jeff Gillooly y cómo esto impactó en su carrera profesional.  

La hija oscura

La cinta es una adaptación del libro del mismo nombre de la escritora italiana Elena Ferrante y es el debut de la actriz estadounidense Maggie Gyllenhaal como directora; la película se estrenó en 2021 y nos muestra cómo las vacaciones de una profesora llamada Leda en una isla griega son interrumpidas por una madre y su hija Elena, pues al interactuar con ellas, Leda comienza a revivir su propia maternidad y recuerda todo aquello que tuvo que abandonar para ejercerla como su libertad, sus deseos y su sexualidad.  

Lady Bird

La película fue el debut de la actriz estadounidense Greta Gerwig como directora en 2017 y nos muestra la complicada relación que tiene Lady Bird con su madre Marion, la cual puede ir del amor al odio en pequeños instantes de la historia y nos refleja cómo la independencia, las diferentes formas de pensar y las transiciones entre la adolescencia y la adultez pueden experimentarse dentro de la familia y lo que esto implica en cada uno de sus miembros.  

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