Por Mario Rojas R.
Alexa Zuart nació para la comedia. Pero antes de asumirlo se dedicó a la docencia. Hace 10 años descubrió el stand-up y supo entonces que su lugar era en un escenario para hacer reír al público con sus ocurrencias.
Al cumplir una década como comediante, lanza por su canal de YouTube el especial que grabó hace un año en el Teatro Metropólitan y se prepara para este 2026 estrenar algunos de los proyectos en los que ha participado.

Ya son 10 años como standupera, ¿cómo ha sido este camino?
Muy hermoso, lleno de aprendizajes, vivencias y aceptación propia. Cuando empiezas a hacer comedia te enseñan que primero te debes de reír de ti mismo y eso significa exponerte muchísimo frente a personas que no te conocen. Salir y ser tú misma cuesta mucho trabajo, pero al stand-up lo caracteriza hablar de sí mismo, de tus puntos de vista, de cómo llevas tu vida y tus ideas. Eso da mucho miedo.
¿Ha sido catártico este proceso?
Sí y me ha ayudado mucho a crecer como persona porque cuando llegas a la comedia te das cuenta que no eres un inadaptado, sino que sólo no estabas en el lugar donde correspondías. Para mí fue mágico descubrir que no estaba fuera de lugar y había personas que pensaban parecido a mí; eso fue muy bonito descubrirlo.
¿Qué hace en un escenario una maestra con dos carreras y un posgrado?
¡Vivir lo que antes no vivía y aceptarme a mí misma! Además, si lo pensamos bien, hay una conexión entre ambas profesiones: Los maestros tienen un talento especial para transmitir, te enseñan cosas desde cero, cambian la vida de mucha gente, entonces, no se me hace tan extraño. Claro, cuando me ves piensas que soy maestra, pero de obras, jajaja. Siento que los docentes también tienen esa magia de envolver a la gente, atraer su atención y tenerlos a la expectativa. Quizá lo que brincó un poco es que hablo las cosas como las veo y las siento, no las adorno tanto y un profesor siempre encuentra la forma de endulzar, de ser diplomático.

¿La docencia la dejaste definitivamente?
Sí, metí un permiso por tiempo indefinido en el sindicato de maestros y por el momento no doy clases, ahí está mi plaza. Yo hice mi examen, me la gané. Ahorita pues no recibo ningún pago. No sé por qué no quisieron darme la licencia con pago, pero, bueno, en su conciencia quedará. Entonces ahora trabajo al 100% en comedia. No quería, pero llegó un punto en el que entendí que las oportunidades no se presentan dos veces en la vida y no las podía desaprovechar. Además, los niños merecen tener un maestro que esté siempre en la escuela y yo ya no podía.
La comedia es una buena vía para decir verdades…
Sí, aunque los comediantes estamos en una línea en la que tu trabajo puede provocar risa o causar enojo. La sociedad evoluciona, las necesidades cambian, la gente tiene nuevas ideas y los comediantes tenemos esa facilidad para expresar algo que todos estamos viendo y quizás no muchos se atreven a hablar.
En esta época de corrección política, ¿es más difícil hacer comedia?
Pienso que sin importar del tema que hables, siempre habrá quien no esté de acuerdo con lo que dices. Si partimos de ahí, cuando tocas asuntos sensibles es lógico que haya una reacción adversa. En mi caso, no me guío tanto por si me van a cancelar o no, sino por lo que yo estoy de acuerdo o no. Es decir, no hablo de cosas que como persona no vivo, no hago, no estoy de acuerdo y no forma parte de mi estilo de vida. Eso me ha ayudado mucho.
Aunque aún no tiene fecha precisa, Alexa espera este año el estreno de la versión mexicana de The Office, serie en la cual participó.
“Es la primera vez que me dan un papel grande, había hecho pequeñas participaciones en algunas series, pero ahora fue un personaje con mucha tela de dónde cortar. Estoy emocionada por ver cómo lo recibe la gente”.
Además, continuará con su gira de presentaciones por la República Mexicana y algunos países de América Latina.





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