La vida de un artista suele mantener un halo de misterio, pero causa gran impacto cuando su desenlace es un suicidio. Este 29 de mayo se recuerda el sucidio de la poetisa mexicana Teresa Vera Domínguez en 1859; además de que en esta misma fecha pero de 1892, nació Alfonsina Storni, una destacada poeta y escritora argentina que también decidió acabar con su vida en 1938.
Sin que sus lectores lo sepan, en ocasiones la depresión y la ansiedad suelen ser parte del proceso creativo de algunos escritores, hasta que la vida para ellos parecería insoportable y deciden darle fin. Aquí te dejamos un recuento de cuatro escritores suicidas, cuya obra y muerte dejó una gran huella en el mundo de la literatura.
Virginia Woolf
La destacada escritora británica del vanguardista modernismo anglosajón del siglo XX e icono del feminismo internacional, tuvo una trágica muerte. Virginia Woolf, autora de las novelas La señora Dalloway (1925), Al faro (1927), Las olas (1931), Una habitación propia (1929) y más, sufría un trastorno bipolar, crisis nerviosas y una depresión que inició a los trece años con la repentina muerte de su madre. Además, Wolf reveló en sus ensayos autobiográficos que vivió abusos sexuales a manos de sus medio hermanos. Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la destrucción de su casa de Londres, Woolf se suicidó sumergiéndose en el río Ouse con los bolsillos llenos de piedras el 28 de marzo de 1941
Manuel Acuña
El poeta mexicano tuvo una carrera literaria breve pero fructífera, fundó la Sociedad Literaria Nezahualcóyotl en el ex convento de San Jerónimo, publicó sus primeros poemas en el periódico La Iberia y su obra El Pasado, fue puesta en escena con gran éxito. Se dice que Acuña estaba enamorado de Rosario de la Peña y Llerena, una intelectual a quien dedicó su poema final Nocturno. Pero el desamor lo llevó a quitarse la vida el 6 de junio de 1873, al ingerir cianuro de potasio. Aunque otros opinan que la verdadera razón de su fatal decisión fue la pobreza extrema en la que vivía.
Ernest Hemingway
El escritor estadounidense ganó el Premio Nobel de Literatura de 1954 y es recordado como uno de los principales novelistas y cuentistas del siglo XX. Autor de famosas obras como Por quién doblan las campanas (1940), Fiesta (1926), El viejo y el mar (1952) y Jardín del Edén (1986). Ernest llevaba arrastrando los traumas de infancia y el suicidio de su padre. Hemingway fue encontrado muerto en su casa el 2 de julio de 1961, debido a una herida de escopeta. Su esposa, Mary, dijo que se había suicidado accidentalmente mientras limpiaba el arma. Tiempo después se reveló que sufría hemocromatosis, una enfermedad genética que crea la imposibilidad de metabolizar el hierro, que habría afectado varios de sus órganos y su estado mental.
Alfonsina Storni
La poetisa y escritora argentina del modernismo, en 1916 publicó su primer libro La inquietud del rosal y le siguieron El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919) y Languidez (1919). Sus versos discutían el rol y los estereotipos de la mujer de su época. Tuvo una fuerte amistad con los escritores Horacio Quiroga y Leopoldo Lugones, con quienes habría conversado de un pacto para morir juntos, el primero terminó con su vida en 1937 y el segundo un año después. Además de que la argentina luchaba contra un agresivo cáncer de mama. Fue el 25 de octubre de 1938, el día que fue publicado su último poema “Voy a dormir”, cuando Alfonsina Storni se suicidó arrojándose al mar.





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