Hablar del concepto No binario alude a una identidad libre donde no existen etiquetas. Autodefinirse bajo este término involucra la posibilidad de identificarse con ambos géneros (hombre-mujer), ninguno de los dos, un género distinto o rechazar completamente la pertenencia a uno o varios géneros; hay quienes simplemente centran la idea de fluir bajo un concepto propio.

Parte de nuestra identidad se ve reflejada a través de lo que portamos, de lo que vestimos, porque a través de ello también comunicamos. Y es así como, bajo esta representación libre, la ropa y la moda se encargan de construir un lenguaje que va más allá de los límites, donde el imaginario fluye hasta ser parte de una personalidad sin restricciones.

Es en la última década (2015-2025) donde toma fuerza la definición del término y por tanto, su estética. Un modelo construido bajo lo diferente, lo neutro, combinando estilos, manifestando la diversidad, cortes holgados, Oversize, colores variados, expresiones culturales que evocan a: subculturas, arte, o la mezcla de ambas.

Foto: Hermanistica

La moda no binaria es un abanico de posibilidades donde una falda y un pantalón convergen en un mismo atuendo, donde lo impensable se combina, donde los colores pueden o no fluir, simplemente cualquier prenda puede integrarse bajo el stylist que es su autor.

Las reglas aquí no existen, las prendas fluyen en el cuerpo con la confianza de quienes las portan, sentirse libres y elocuentes, esa es la finalidad; la comodidad rompe con lo comfy, para trasladarse a una comodidad diversa y construida bajo tus propios cánones.

Hoy día esta moda es visible entre las identidades no binarias y queer, principalmente. Derivado de lo anterior, surge el movimiento Gender neutral fashion, el cual promueve prendas y accesorios sin limitantes, dirigidos a cualquier género, eliminando etiquetas en la ropa, es decir, sin ser dirigido únicamente a lo “masculino” o “femenino”.

Foto: Vogue España

Marcas altamente comerciales como Zara o H&M han sacado líneas de ropa sin género específico, las cuales se caracterizan por colores neutros, cortes fluidos y tallas variadas; las cuales no han tenido el éxito previsto, puesto que lo no binario, no puede encasillarse a pequeñas colecciones impuestas por las marcas; hemos visto que va más allá, denota una amplia diversidad: la cual no puede limitarse a ciertos colores, formas o estética.

Así mismo Harris Reed, diseñador de moda británico – estadounidense, ha sido uno de los máximos exponentes de la moda fluida de género, llegando a ser el creador del atuendo que utilizó Harry Styles para la icónica edición de diciembre de Vogue 2020, misma en la que Styles mostró a través de una serie de fotografías, variados looks inspirados en la diversidad de la moda fluida de género; donde vestidos, blazers, faldas, contraposición de texturas, estilos, figuras y su combinación, sorprendieron a más de uno, por ser una mirada distinta de la moda, al menos distinta a lo “cotidiano”.

Foto por: Tyler Mitchell, Vogue.

De talla internacional y pasarelas, esta tendencia se ha convertido altamente visible en el Street style de cualquier ciudad, la cual, más allá de presentar marcas, propuestas o estética, retrata el sentir amor propio, libertad, fluidez sin etiquetas, ni restricciones.

Foto: Vogue México y Latinoamérica.

Ya lo menciona la diseñadora japonesa Rei Kawakubo en su icónica frase: “No tienes que hablar conmigo. Sólo necesitas mirar la ropa, lo que quiero decir está ahí”.

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