Benedict Cumberbatch, cumple 49 años de vida. Un actor que ha recorrido con soltura el teatro, la televisión y las producciones de Hollywood. Con una voz inconfundible, una presencia escénica poderosa y una habilidad para transformarse por completo en cada papel, Cumberbatch ha logrado algo poco común: ganarse tanto el respeto de la crítica como el cariño del público.
Sherlock: su salto a la fama
En 2010, cuando la BBC estrenó Sherlock, pocos imaginaron que una adaptación moderna del detective más famoso del mundo terminaría revolucionando la televisión británica. Pero la fórmula funcionó: casos clásicos, guiones bien adaptados, una buena dirección cinematográfica… y un actor desconocido para el gran público, Benedict Cumberbatch, interpretando a un Sherlock excéntrico, brillante, frío, arrogante y entrañable a la vez.
En su primera temporada, Sherlock se convirtió en un fenómeno global. El talento de Cumberbatch fue reconocido de inmediato: recibió un Emmy en 2014 por Mejor Actor en Miniserie o Telefilme y fue nominado en múltiples ocasiones a los BAFTA y los Globos de Oro.
Doctor Strange: el salto al MCU (y al multiverso)
Después de conquistar la televisión, llegó el gran salto al cine. En 2016, Cumberbatch se unió al universo cinematográfico de Marvel como el Dr. Stephen Strange, un neurocirujano arrogante que, tras un accidente, recurre a las artes místicas para redescubrir su propósito.
Lo que parecía un papel de superhéroe más, se convirtió en un personaje clave dentro del MCU. Cumberbatch debutó en Doctor Strange, y desde entonces ha aparecido en Thor: Ragnarok, Avengers: Infinity War, Avengers: Endgame y Spider-Man: No Way Home, hasta llegar a Doctor Strange in the Multiverse of Madness.
Con este papel, Cumberbatch logró hacer algo que muy pocos actores logran dentro del cine de superhéroes: dotar de humanidad y profundidad a un papel que podría haber sido solo una excusa para mostrar efectos especiales vistosos. Doctor Strange se convirtió en uno de los pilares del multiverso Marvel. Más allá de sus poderes, el actor le dio al superhéroe humanidad, lo que hizo que conectara con el público.
Más allá del detective y el hechicero
Pero limitar a Cumberbatch a sus papeles más populares sería injusto. Su talento lo ha llevado a encarnar figuras históricas y personajes complejos.
Uno de sus roles más aclamados fue el de Alan Turing en The Imitation Game (2014), donde interpretó al matemático británico que descifró el código Enigma durante la Segunda Guerra Mundial. Esta actuación le valió una nominación al Oscar como Mejor Actor.
También es imposible olvidar su trabajo en The Power of the Dog, un western dirigido por Jane Campion. Ahí interpretó a Phil Burbank, un ranchero tan intimidante como emocionalmente reprimido. Esa actuación le mereció otra nominación al Oscar por lo que no había duda, Cumberbatch estaba en uno de los mejores momentos de su carrera
Un actor comprometido… dentro y fuera de la pantalla
Benedict Cumberbatch también ha destacado por su activismo social y su apoyo a diversas causas. Ha participado en campañas a favor de los derechos de las personas refugiadas, la igualdad de género y la lucha contra el cambio climático. En 2015, la reina Isabel II lo nombró Comendador de la Orden del Imperio Británico (CBE) por su labor artística y su compromiso social.
En su vida personal, es padre de tres hijos y está casado desde 2015 con la directora de teatro y actriz Sophie Hunter.

Feliz cumpleaños, Benedict
Hoy, a sus 49 años, Benedict Cumberbatch es mucho más que un rostro conocido: es uno de los actores más completos, arriesgados y respetados. Ha interpretado a genios, villanos y héroes, todo con un sello propio.
Feliz cumpleaños, Benedict. Sigue demostrando que el talento verdadero no conoce límites… ni multiversos.









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