La voz de Mara Rey aún retumba en el recinto, su desdoblamiento actoral se  cuantifica con su manera de sentir y de decir, su forma, sus gestos, su cante  profundo, sus mil disímiles maneras de llegar al público, llevar sus almas al  escenario y hacerlas vibrar con ella.
Así comenzó la función…
Carmen Talegona, una inspiración color ocre y un sombrero cordobés que lució con  la elegancia de su estilo, nos interpretó un baile por alegrías. Su porte sin igual,  segura y majestuosa en sus movimientos, con matices musicales perfectos en las  percusiones de sus pies fue aprovechando con maestría cada acento del compás; con  plenitud técnica fue conduciendo su baile.
Como segundo acto con un estampío de fuerza y flamencura se presentó en el escenario Nazaret Reyes, quien en cada una de las ejecuciones que llevó a escena,  nos dio una demostración de poder en donde manda la actitud que destella a lo  grande. Sus bailes: Seguiriya y Caña, fueron las interpretaciones de este fuego del  flamenco, cargada de energía, pellizcos y desenfreno artístico. Una demostración  llena de luces de la herencia que lleva en la sangre.

Fotos: Cortesía del festival

El teatro en total capacidad respiró extasiado con la llegada de “El Farru” al  escenario, con el brío mágico que lo envuelve los llenó de Oles que nacen desde el  corazón, una intervención esperada por el público para verlo brillar y disfrutar de su  arte. El Farru se mueve con colores rítmicos, con compás intrínseco que lo llena de  armonía y temperamento, él es música, cante, baile de una escuela única y con el  estilo propio de los Farrucos. Fue el clímax de esta noche flamenca.

La música fue interpretada por Juan Campallo y Jesús Rodríguez en las guitarras,  Mara Rey e Iván Carpio en el cante y Manuel Fernández “Lolo” y Paco Vega en las  percusiones.
En esta décima edición del Festival Ibérica Contemporánea se homenajearon a tres  grandes figuras del flamenco, Tony Rey, intérprete de la guitarra flamenca y  compositor musical, que nace en Jerez de la Frontera, llevando su talento alrededor  del mundo, principalmente en México, donde su impacto artístico dejó huellas en la  historia del flamenco en este país, actualmente sigue activo, realizando música junto  a sus hijos Mara y Antonio Rey y su nieto José Rey. Su hija Mara Rey recibió el trofeo  y agradeció emocionada por este reconocimiento a la labor de su padre.
Raquel y Joaquín Fajardo, son una pareja artística y de vida, unidas por el  flamenco y una pasión compartida que los ha llevado a recorrer el mundo. Raquel  es originaria de México y Joaquín nació en Sacromonte, España. Ellos continúan  trabajando en el flamenco, actualmente radican en México donde tienen su  academia de baile. Los trofeos fueron recibidos por los maestros Cristina Aguirre y  Cristóbal Reyes, quienes tuvieron a bien decir algunas palabras emotivas sobre la  gran labor de estos gigantes del género.
La Lic. Adriana Covarrubias Herrera, directora general del Festival, puso en manos  de Mara Rey, Cristina Aguirre y Cristóbal Reyes los trofeos de los homenajeados  para hacerlos llegar a estas figuras del flamenco en el mundo.

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