Por Víctor Hugo Sánchez
Fonda Marina no es una marisquería cualquiera; es una maldita joya
gastronómica, ubicada en Jalapa 217, colonia Roma. Su chef, Julio Zúñiga (Jules, para los cuates) y Nati, su esposa, han hecho de este lugar uno de mis favoritos para crudear o, simplemente, comer las delicias que van cambiando de temporada, pero que tiene sus básicos y clásicos de la casa.
Para cuando me lea, ya habrá terminado, por ejemplo, la temporada de tortas
ahogadas rellenas de camarón, pero habrá comenzado la de chiles en nogada
relleno de mariscos, con una nogada de nuez de castilla, granada y crema de
pistache. ¡Pum! Tómenla. Eso es llevar el chile a otro nivel, y para los que nos
gusta salirnos de la zona de confort del platillo clásico y experimentar nuevos
sabores.

Así, cada tanto integran nuevos platillos y experiencias, como las colaboraciones mar y tierra, con una experta en el asador, donde no sólo se asan cortes, sino también pulpo y camarones, langostinos al mojo de ajo a las brasas, por citar algunos platillos.
Aunque la estrella de la casa y mi imperdible cada vez que voy a comer ahí: el
caldo de camarón. ¡No te pases de tlayudas! El mejor caldo de camarón que haya probado en mi vida. Puedes pedirlo con camarones o sin; yo prefiero sin, y además le agrego salsa sde habanero. Especialmente si llego crudo y lo
acompaño con una cerveza bien fría. El mejor levanta muertos de toda la CDMX.
Se los juro.
Y si llega temprano y con hambre y ganas, le recomiendo los chilaquiles con
camarones. Pregunte por las salsas porque mi querido Jules puede complacerlo con algo muuuuuy picante o regular. Yo siempre pido los mega picantes.

Si va acompañado, le sugiero pedir platillos para compartir, ya que las porciones son muy generosas y pue, además del chilaquil, entrarle a los tacos Baja (estilo Ensenada), o a la costra de queso rellena de mariscos, o compartir un mini pulpo al pastor. Si se le antoja éste, tenga paciencia porque tarda un poco en cocerse y luego hay que pasarlo a las brasas, para ser servido en un molcajete que es una chulada.
Costra de marlin, sopa de mariscos, empanadas de camarón, pescadillas (mega
deli), en su carta de especiales de la casa.}En la parte de las entradas: los toreaditos (chile jalapeño relleno de mariscos), la cazuela de mariscos, los camarones pop (descabezados y capeados, con una salsa picosita).
Y aquí no acaba la carta; también hay aguachiles y ceviches (de pescado y/o
camarón), con diversas salsas que van de la verde a la roja, pasando por la salsa
negra (receta secreta del Jules).
Y, sí, aún hay más: filetes de pescado al ajillo, al mojo de ajo, a la diabla, la lonja
de pescado a la talla, tostadas de pulpo, de camarón, taco gobernador.
“No preparo nada que yo mismo no me comería”, palabras más, palabras menos, es la filosofía de Jules, y cumple a carta cabal.
En Fonda Marina no hay desperdicio. Todo es exquisito y abundante. Ahí no se andan con nimiedades.
Búsquenlos en sus redes sociales como @FondaMarinaMX y dese la oportunidad de conocer este pequeño, pero acogedor, restaurante en la colonia Roma.
El cheque promedio debe andar en los 400 pesos por persona, y ya depende de si la corta o la quiere continuar, tienen muy buenos destilados. Me consta.
Ya hasta se me antojó crudear. Chale.





Deja un comentario