Hacía mucho que no venía al teatro, me dije a mí misma mientras asistía al estreno de Indecente, una obra de la poderosísima dramaturga estadounidense Paula Voguel y llevada al escenario por la productora Ana Kupfer. Claro que mi espera valió toda la pena. La obra fue llevada magistralmente a escena no solo por las increíbles actuaciones, sino también por la magnífica escenografía, el vestuario y los efectos especiales que incluyeron la proyección de palabras en yidish y su traducción en pequeñas pantallas dentro del escenario.
Indecente es, sin duda, una carta de amor no solo al teatro, sino también a la historia de los judíos, sus personajes y al amor que va surgiendo entre dos mujeres desde la inocencia y los primeros amores. ¿Mi parte favorita? Diría que la escena de la lluvia, un momento que se convierte en un poema que se repite en dos ocasiones y llega no solo para liberar a sus dos protagonistas sino también para conmover a todos sus espectadores.

¿Cuál es la historia de Indecente?
Es la historia de una compañía teatral que representa la obra El dios de la venganza del escritor Sholem Asch que causó una gran controversia y fue censurada por su temática de lesbianismo en Estados Unidos. ¿Cuál fue su crimen? Mostrar el primer beso entre dos mujeres en el escenario.

Ante la censura, la compañía inicia una travesía por el mundo para representarla, sin embargo la guerra se atraviesa en sus planes y lleva a sus integrantes a vivir de cerca el Holocausto y sus consecuencias.
¿En dónde se presenta?
En el Teatro del Bosque Julio Castillo, del 21 de agosto al 28 de septiembre.





Deja un comentario