Por Víctor Hugo Sánchez
Creado por León Faure Acra, desde hace 33 años, Agapi Mu es el rinconcito más griego que haya en la bendita CDMX. Ubicado en Alfonso Reyes 96, colonia Condesa, este lugar recrea en colores y decoración un pedacito de Grecia, muy mono, muy cómodo, con un servicio impecable, pero la comida, ¡oh, my God! Es otro nivel.
Abierto de domingo a lunes de las 13:30 a las 18:00 horas, y de martes a sábado de las 13:30 a las 23:00 horas, todo lo que hay en la carta es para chuparse, literal, los dedos.

De entrada, le dejan un plato con yogurth griego y pan pita troceado, calientito, en lo que llegan sus entradas, fabulosas, que puede ir desde unos deliciosos rollitos de hoja de parra, rellenos de arroz y carne de cordero, o un buen pulpo en aceite de olivo, o aros de calamar frito, cubitos de queso capeados, o unas empanaditas de requesón, acompañadas de aceitunas negras o poro (siempre prefiero las aceitunas).
O bien, puede pasar a las especialidades: Pimientos rellenos de piñón y queso feta o el pescado relleno de pasas y piñones, acompañados de puré de papa y ajo (¡uffff!).
De sus sopas, mis favoritas son las lentejas, o la de pollo con huevo y limón, aunque también tienen la clásica sopa fría de yogurth griego con berenjena, pepino y pimiento.

De sus ensaladas, no puede faltar el puré de berenjena, el aderezo de yogurth, pepino, ajo y hierbabuena, o la clásica de jitomate, pepino, pimiento, aceitunas negras y queso de cabra (mi fav), entre otras.
Pero lo que más me gusta del Agapi Mu es, sin duda, sus costillas de cordero; son una delicia imperdible, y con porciones abundantes; si es de buen comer (como yo merengues), este platillo lo enloquecerá. Y aunque la comida griega no lleva picante, si se porta bien quizá le puedan compartir de una salsa macha que hace el propio León Faure, y que comparte sólo con los muy cuates, y esta salsa, con esas costillas, ni le cuento.
Si le entra con singular alegría a los carbohidratos, el pan pita puede ir relleno de carne de res, de cordero o de queso, y si anda más en la baja ingesta de carbohidratos, le sugiero la brocheta de carnero con pimientos y cebolla.

Pero esto no acaba aquí, hay otras especialidades que no puede perderse, como el filete de pescado envuelto en hojas de parra con salsa de huevo y limón, o el pastel de carne con capas de berenjena, o el pastel de macarrón y carne de res, o la empanada de espinaca con tres quesos, las calabazas rellenas de carne y queso (otras de is favs), y uno que recién probé: la pechuga de pollo al limón y mostaza, acompañado de unas papitas cambray que, ¡cállate los ojos!
En Agapi Mu, los viernes o los sábados suelen presentar espectáculos con música y bailes griegos, y los martes hay algunos platillos al 2×1, así que le conviene invitar al amigo, a la amiga, a la casi algo o a quien quiera.
Su cheque promedio debe estar entre los 350 y 400 pesos, sin contar bebidas alcohólicas, cuya carta de destilados incluye, hasta la última vez que fui, mezcal Makatay, uno de los mejores mezcales comerciales, desde mi punto de vista, pero cada quien sus cubas.
Vaya; no se necesita ser experto en comida griega para disfrutar de estos sabores y de este lugar, con 33 años de trascendencia.





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