La entrega del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas, en su 18ª edición, distinguió a la poeta Margarita León por su obra Pothe/Manantial y por primera vez se entrega a una obra en hñähñu (otomí).
Desde su creación en 1993, se han distinguido textos en náhuatl, maya, mazateco, mixteco, rarámuri, wixárika, tsotsil y zapoteco y en 18 emisiones, León es la tercera mujer en recibir el galardón por su libro que es un conjunto de poemas de largo aliento que evocan la fuerza y la memoria de un manantial. y
Algunos de estos poemas resonaron en el Patio Jacarandas del Museo Nacional de Culturas Populares (MNCP) que se llenó de poesía y sonoridad hñähñu (otomí) y la autora Conmovida, recibió el galardón, que entrega la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.

Resumió la esencia de su trabajo con una frase que marcó la ceremonia: “Pothe es el nombre de mi pueblo, significa ‘manantial’. Este poema es un antihomenaje, un grito desesperado de ‘tenemos que volver a lo nuestro’, a lo espiritual, a lo que nos teje desde adentro, no nada más a lo que nos han dicho que hay que resaltar”.
León explicó que el libro es “un poema de largo, largo suspiro de más de ochenta páginas”. En sus versos entrelaza naturaleza, memoria colectiva y el ciclo de vida y muerte, atravesados por una espiritualidad que recorre cada línea.
Entre imágenes de agua, viento y recuerdo, la autora construye un territorio poético en hñähñu que da cuenta del desgarro y la persistencia de un pueblo: “Un recuerdo se cristaliza en el manantial que cae del cerro del Palmar. Y si el silencio se extingue, ¿qué le quedará a la noche?, ¿dónde posará sus tibias manos, su melancolía?”.
Al leer fragmentos de su obra, León interpretó cantos que evocan las labores comunitarias de su pueblo y explicó su decisión de mantener algunos versos sin traducir: “Quise forzar a los lectores a escuchar la lengua hñähñu tal como es, porque solo así puede respirarse su pensamiento y su sonoridad”.





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