El festival Pulso GNP se ha consolidado como uno de los mejores de México, y prueba de ello fue la gran asistencia que registró durante su última edición.
El sol caía sobre el Autódromo de Querétaro cuando las puertas se abrieron para recibir a miles de asistentes que venían a ver a sus bandas favoritas, aunque la mayoría coincidió en que venían al festival por Zoé.
Tino el Pingüino fue el encargado de inaugurar el festival y puso a brincar a la mayoría de las personas que llegaron temprano para ver su show. A las 15:15 h, Bándalos Chinos apareció en el segundo escenario y, pese al horario tempranero, logró reunir a una gran cantidad de fans, demostrando el gran momento por el que pasa la banda argentina. Mi fiesta, Vámonos de viaje y El ritmo fueron parte del setlist.

Inmediatamente, Elsa y Elmar se apoderó del escenario principal y nos llevaron por un viaje lleno de recuerdos, melancolía y emociones intensas. Cómo acaba, Atravesao, Palacio y Ojos noche fueron coreadas por todos los fans que se dieron cita para verla, y nadie salió decepcionado: lo dio todo sobre el escenario.

El español Carlos Sadness presentó una participación súper enérgica. Consciente de que tenía poco tiempo, mencionó que prefería hablar poco y cantar mucho. Su show arrancó con fuerza con Hale Bopp y Todo estaba bien; de ahí pasó a la fiesta con Isla Morenita, La vida perfecta, Te quiero un poco y Física moderna. El gran cierre llegó con Qué electricidad.
Sadness no dejó de bailar y brincar, contagiando toda su vibra. Incluso se bajó del escenario para cantar con su público.

The Chainsmokers armaron una fiesta tremenda que, por momentos, nos trasladó al EDC. El dúo neoyorquino trajo una mega producción con fuego, humo, pirotecnia y otros efectos que dejaron a todos con la boca abierta.
Andrew Taggart y Alex Pall no se guardaron nada y ofrecieron un show lleno de éxitos. Paris, Closer, Don’t Let Me Down, Roses y Something Just Like This fueron de los temas más coreados; nadie dejó de bailar.
Sin duda, The Chainsmokers fueron de los mejores actos del Pulso GNP. Ojalá el EDC los contemple en su próxima edición, porque nos dejaron con ganas de seguir bailando.

Enjambre siempre es garantía de buen show, y esta vez no fue la excepción. Aunque la banda está presentando su nuevo material Daños Luz, eso no impidió que sus grandes éxitos sonaran fuerte en el Autódromo.
Dulce soledad, Visita y Manía cardiaca se mezclaron con los nuevos temas Juguete, Vínculo y Angustias, logrando un setlist equilibrado que dejó felices a sus fans. La banda se despidió con Cámara de faltas, mientras el público abandonaba el escenario para buscar un buen lugar para ver a Zoé.

Minutos antes de que Zoé hiciera su aparición en el escenario principal, la banda sorpresa del festival se presentó en el stand de Seguros GNP: Bacilos. Mi primer millón y Caraluna fueron los temas más aplaudidos, aunque todos ya querían ver a León y compañía.
A las 21:40 h las luces se apagaron y en la pantalla apareció Memo Rex, mientras las notas de su tema homónimo comenzaban a sonar. Vinyl y Vía Láctea terminaron de prender al público, que coreó a una sola voz.
La actitud de León con su público fue increíble; incluso bajó del escenario para saludar a los fans que estaban en las primeras filas, algo que no había hecho en sus shows en el Estadio GNP.

No me destruyes, SKR, Campo de fuerza y Arrullo de estrellas también formaron parte del setlist. Sin embargo, algunos asistentes se mostraron inconformes porque no tocaron temas como Luna, Corazón atómico o Paula. Aun así, el repertorio fue buenísimo, cerrando con Dead.
Porter dio una gran presentación, mezclando éxitos con canciones de su nuevo material.
Murciélago, Rincón yucateco, Cachito de galaxia e Himno eterno fueron muy aclamadas. Aprovecharon para estrenar su nuevo tema, Seres superiores, que fue bien recibido.

Lo que sí es evidente es que Porter se ha ido alejando de sus primeros materiales, por lo que Vaquero galáctico, Cuervos, Host of a Ghost y otros temas han desaparecido de sus setlists, a excepción de Espiral, que se ha convertido en todo un himno del rock mexicano. Es una lástima que algunas canciones que son parte del soundtrack de la vida de muchos ya no se escuchen en vivo.
Nunca había visto a Empire of the Sun en vivo y debo decir que su presentación es toda una experiencia. Desde lo visual hasta lo musical, cada elemento juega un papel importante para hacerte sentir en un universo distinto.
Es imposible no bailar ni sonreír durante su concierto. Changes fue el tema de apertura y, desde ese momento, el Pulso GNP se convirtió en fiesta total. We Are the People y Walking on a Dream fueron de las más celebradas. Alive marcó el final, pero todos salimos con el corazón feliz.

Caballo Dorado armó el bailazo y logró reunir a una multitud que bailó al mismo tiempo el clásico No rompas mi corazón, convirtiendo la carpa Tecate en una pista enorme.
Mientras tanto, en otro escenario, La Maldita Vecindad puso a todos a bailar y brincar. Lejos de lo que se podría pensar, la banda sigue súper vigente y muy popular. A pesar de ser uno de los actos finales, y después de una jornada larga, muchísima gente se quedó para ver a Roco y compañía.

El Pulso GNP 2025 fue uno de los grandes festivales del año.
¡Ojalá el cartel 2026 venga con todo!





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