Por Víctor Hugo Sánchez.
De entrada, te reciben con tostas y galletas y unas salsas que sí pican, y con un mini consomé de camarón mega delicioso. Antes de acudir a una cita de trabajo, siempre reviso en Internet qué tal, el lugar al que iré. Cuando vi la carta y la enorme cantidad de sucursales que tiene “El camarón buchón” pensé de inmediato: “de ahí soy”.
Y, sí; sí fui, aunque tuve mis asegunes porque el aguachile de rib eye estaba muy económico (no recuerdo el gramaje de la proteína) y el callo de hacha mega caro, pedí una muestra, pensando que sería un callo gordo y grande y, bah, me decepcionó el trocito de callo, que de lo sinaloense es de mis favs.

Cuando vi la carta, ¡no te pases de tlayudas! Infinitas posibilidades de comer delicioso y a mí, que ni me gustan los mariscos y los pescados, me dejé ir como señora obesa en tobogán. Desde tacos (gobernador, capeado de camarón, pulpo a la mexicana, chicharrón de pulpo, chicharrón de pescado, machacado de marlin y otros), pasando por las quesadillas de los mismos ingredientes, sólo que en quesadilla. Empanadas de camarón y de marlin.
Y, si no te gusta la comida del mar o eres alérgico, puedes pedirte una milanesa de res o de pollo con sus papitas fritas. Pero también tienen tostadas, ceviches, cocteles (camarón, pulpo o campechano; y sopas, de pescado, de camarón y la clásica de mariscos, que hasta jaiba lleva.
Camarones de estilos varios, empanizados, zarandeados, en aguachile. Y yo, sibarita que soy y he sido, me pedí una almeja chocolate que, según la carta y el mesero, es traída el mismo día de Ensenada. ¡Chulada de almeja! Medio cariñosa, pero valió la pena.

Y de plato fuerte me dejé caer con un huachinango zarandeado que no tenía progenitora. En otro momento me habría pedido una mojarra al mojo de ajo, pero suelo comerla con las manos y, como era junta de chamba, me dio penita atascarme mis manitas porque me enseñaron a comer mojarra hasta quitarle la carnita que lleva en la cabeza.
Para cuando llegué, que eran las dos de la tarde y el lugar estaba medio vació. Para las 4pm, atascado y hasta fila para entrar. Bueno, pues ya encontré un nuevo lugar favorito para echar el crustáceo muy Agustín Melgar.
Búsquele en Google y verá que, seguro, hay alguno muy cerca de su casa.
Y, ahora sí; buen provecho.





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