Mario Rojas R.

Seguro, más de una vez te has preguntado: ¿Por qué si me gira la ardilla a veces me porto como un pendejo?

Lo que pasa, nos dice Prem Dayal, es que nos dejamos arrastrar por nuestra mente y todo un cúmulo de miedos, ego y relaciones tóxicas.

Justo este escritor italiano de nacimiento, pero mexicano por adopción, nos presenta su nuevo libro, Tai Chido, como un recorrido hacia el despertar de la conciencia.

Y lo hace muy a su estilo: provocador, lúdico y políticamente incorrecto. Ajeno a los moralismos, este maestro de la meditación nos invita a procurar un despertar de la conciencia lo cual no significa volverse bueno, sino encontrar tu centro, o sea, volverte chido.

Fotos cortesía/

Tai Chido es una forma irónica y callejera de llamar a la meditación, al zen y al mindfulness.

En tu libro utilizas un lenguaje políticamente incorrecto, ¿por qué decides hacerlo así?

Por lo general la espiritualidad se confunde con una forma de comportarse más que como una postura interior. En su vida cotidiana la gente utiliza un lenguaje callejero, de arrabal, alejado de la corrección política y, al mismo tiempo, la espiritualidad no es algo especial, sino cotidiano. Por eso utilizo ese lenguaje para que la gente lo sienta suyo.

Dices que volverse chido es volverse consciente, es como transformar el infierno en el paraíso…

Exactamente. La meditación se considera como una forma para volverse calmado, bueno, para aguantar, para conquistar créditos en el banco del karma. En realidad, es el arte de ser chido. Por experiencia, lo que enseño es que la meditación es el arte de estar en calma, lo cual significa no dejarse llevar por el flujo mental. La mente, tu mente, te da mensajes diferentes que te arrastran de un lado al otro. Cuando tú vives a su merced, vives a lo güey. El ser chido significa quedarse afuera de esto, porque cuando tú te quedas fuera de tu mente, tu inteligencia tiene el espacio para poderse manifestar.

Justo mencionas que la mente es un instrumento maravilloso que podría convertirnos en el ser más dichoso, pero nos ha convertido en el más miserable del universo…

Así es, la mente ha hecho nuestra existencia muy rica desde el punto de vista exterior, pero realmente es un mecanismo animal de hacer nuestra supervivencia la mejor posible. El problema es que la mente se ha vuelto en nuestro dueño, nuestro tirano cuando debería ser un instrumento al servicio de una conciencia despierta, al servicio de nuestra inteligencia.

Aseguras que estamos como en la tierra de medio, entre un animal y Dios…

El ser humano se encuentra justo en una tierra de medio por ser parte animal y parte divino. Compartimos con los animales todas las funciones físicas, las necesidades conectadas a la supervivencia, la existencia del cuerpo. Y, por otro lado, a diferencia de los animales, tenemos acceso al reino del amor, la creatividad, la poesía y el humor. El problema del ser humano es que estamos educados más como animales que como seres humanos. O sea, para nosotros lo más importante de la educación es aprender a sobrevivir, como los animales, y está bien, pero el enfoque principal debería ser desarrollar nuestra capacidad de ser felices.

Manejas un esquema de cuatro estados: Inteligente, criminal, ingenuo y pendejo…

Creo en ese esquema que divide a la humanidad en cuatro sectores. El inteligente, porque cuando posee algo, crea un beneficio para sí mismo y para los demás. El criminal, porque crea un beneficio para sí mismo en detrimento de los demás. El ingenuo crea un beneficio para los demás en detrimento de sí mismo. Y el pendejo que cuando crea se hace daño a sí mismo y a los demás. La humanidad generalmente se encuentra en este último sector. Es increíble que nos dejemos llevar por una sola forma y, al final, todos perdamos. La humanidad es capaz de crear un mundo donde todo es malo, de una forma u otra. No nos portamos de forma inteligente, sino de forma pendeja, a lo güey, porque nos mueve el egoísmo animal. El egoísmo animal es sano, pero cuando es manipulado por una conciencia promedio, en la cual los seres humanos se encuentran, se vuelve tremendamente destructiva. Un animal no puede matar a otro animal para el comercio. Nosotros somos capaces de matar millones de animales o seres humanos, meterlos en el refrigerador para aumentar nuestro poder personal, para asegurarnos un futuro que además no hacemos nada para que sea bonito. Muchos acumulan dinero para los hijos y me pregunto, ¿qué mundo les vamos a dejar? Pues uno donde no se va a poder ni siquiera respirar, donde los océanos están totalmente envenenados. El ser humano necesita un despertar de la conciencia, de lo contrario pagará un precio muy alto.

Dices que el egoísmo es el origen de todos los males…

Absolutamente. En el mundo de los animales es una respuesta inteligente a la realidad, pero para los seres humanos que son conscientes, o al menos potencialmente conscientes, el egoísmo corresponde a una ceguera que crea todos los males en el mundo.

Solo un milagro nos quitaría un poco de pendejez…

No, quitarse la pendejez es una responsabilidad, un compromiso individual de cada ser humano y es posible hacerlo. A lo largo de la historia muchos maestros del zen se han dedicado a enseñar la forma para salir de la figura del ego, de la inconsciencia, y volverse un ser humano consciente. Es un compromiso individual. Es inútil hablar de que los demás se portan mal, los políticos se portan mal, los ricos y los banqueros son egoístas, porque al final nosotros, en nuestro pequeño mundo, somos víctimas de las mismas enfermedades. No decimos grandes mentiras, pero sí unas pequeñas, no hacemos grandes robos, pero cuando podemos nos aprovechamos del otro. Uno no tiene que mirar afuera, sino adentro.

El Tai chido no toma en cuenta el pasado ni el futuro, sólo el presente…

 Exactamente. El Tai Chido es una forma diferente, simpática, políticamente incorrecta para pedir meditación y despertar de la conciencia. La realidad es siempre este momento presente. El pasado y el futuro son sólo ideas de tu mente, existen sólo en tu cabeza. No existen en la realidad. Lo que pasó ayer, ¿dónde está en la realidad? Puedes ver las consecuencias, pero el hecho es parte de la fantasía. Y lo que va a pasar mañana es una hipótesis, pero no es parte de la realidad. Cuando estás siempre conectado y perdido en el pasado o en el futuro, tienes los ojos cerrados a lo que es la realidad y si no ves la realidad, ¿cómo puedes encontrar respuestas inteligentes? Vas a encontrar respuestas a tus fantasías, no a la realidad.

¿Todavía podemos hacer del planeta un lugar para vivir bien?

Como humanos tenemos la posibilidad, somos los únicos que podemos transformar esta tierra en paraíso. Los únicos. Y es un esfuerzo individual conectado al despertar de la conciencia. Esto es absolutamente posible, es parte de nuestro derecho de nacimiento. Eso no significa que el dolor va a desaparecer del planeta, pero vamos a tener recursos para lidiar con esto. Podemos aprender a descubrir dentro de ti los recursos para lidiar con esto de forma madura e inteligente, sin destruir la vida la de los demás.

Título: Tai Chido. El arte de ser chido

Autor: Prem Dayal

Editorial: Grijalbo

Páginas: 224

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