A los ocho años, Nagibe Abbud descubrió que podía provocar emociones en los demás. Lo hizo, paradójicamente, durante un examen sorpresa de matemáticas. Convencida de que un mal resultado significaría perder el dinero que su padre le daba para comprar juguetes, fingió sentirse mal hasta ser llevada a la dirección de la escuela. Al salir del salón, recuerda haber sonreído mientras sus compañeros la observaban sorprendidos.

«Ahí descubrí que quería ser actriz, provocar emociones, conectar con la gente», recuerda.

Aquella experiencia infantil marcó el inicio de un camino que años más tarde la llevaría a abandonar su natal Chihuahua para perseguir su sueño en la Ciudad de México.

Con apenas 17 años ingresó al Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa y, desde su egreso, ha construido una carrera que incluye participaciones en programas como Como dice el dicho y La Rosa de Guadalupe, además de diversas telenovelas y películas.

Sin embargo, la actuación terminó por abrirle la puerta a otra de sus grandes vocaciones: el activismo.

Fotos/Cortesía

Lo que comenzó con el rescate de perros en situación de calle se convirtió con el tiempo en una labor permanente en favor del bienestar animal y en la creación de una fundación que brinda apoyo a niñas y niños con autismo de escasos recursos en Salina Cruz, Oaxaca.

«Por eso trabajo en otras cosas que no tienen mucho qué ver con la actuación: la venta de automóviles, por ejemplo, para generar recursos que destino por completo a mis organizaciones de rescate animal y para la fundación. Ayudar a los demás es algo que me apasiona», explica.

La actriz asegura que eligió comenzar ese proyecto en Salina Cruz porque considera que es una de las comunidades que requiere mayor atención y oportunidades.

Su inquietud artística tampoco se limita a la actuación. Nagibe Abbud también incursiona en la composición y la música. Actualmente cuenta con cuatro canciones disponibles en plataformas digitales, una faceta que disfruta profundamente, aunque reconoce que las responsabilidades de sus distintos proyectos le dejan poco tiempo para desarrollarla.

«Tengo apenas cuatro canciones, pero es algo que disfruto enormemente, aunque no le he dedicado el tiempo que quisiera, porque los otros trabajos me absorben bastante», comenta.

Amante del teatro, considera que el escenario representa la mejor escuela para cualquier actor. Incluso procura asistir a ver al menos dos obras por semana y actualmente forma parte del elenco de Vulnerable, montaje que se presenta todos los miércoles en el Cine Villa Olímpica y que recrea cuatro casos reales que contribuyeron a la creación de las leyes Olimpia e Ingrid.

Con una comunidad cercana al millón de seguidores en redes sociales, Abbud afirma que su mayor aspiración continúa siendo crecer como actriz, especialmente sobre los escenarios.

«Quiero hacer cine, regresar a la televisión, pero, sobre todo, quiero hacer teatro, mucho teatro. Es lo que de verdad me apasiona», concluye.

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