El espacio, ubicado en Linares, Nuevo León, fue creado para rescatar, rehabilitar y brindar una vida digna a caballos víctimas de maltrato, abandono, explotación y trabajos forzados.
Monterrey, Nuevo León.— Con el propósito de ofrecer una segunda oportunidad a caballos víctimas de maltrato, abandono, explotación y trabajos forzados, este fin de semana fue inaugurado Kawayo, un santuario ubicado en el municipio de Linares, Nuevo León.
El espacio fue desarrollado por el secretario general de Gobierno de Nuevo León, Miguel Ángel Flores Serna, y el activista Arturo Islas Allende, dentro de un rancho familiar. El lugar cuenta con áreas destinadas al libre pastoreo, así como espacios de cuarentena y atención médico-veterinaria para los ejemplares rescatados.

Kawayo comenzó a recibir a sus primeros habitantes, entre ellos Charlie Brown, Azabache y Galletita, caballos que llegaron con diferentes afectaciones derivadas de las condiciones de abandono, explotación y maltrato que enfrentaron.
Antes de integrarse a las zonas de libre pastoreo, los animales atraviesan un proceso de cuarentena y recuperación. Durante este periodo reciben hidratación, alimentación, atención veterinaria, revisiones dentales y cuidados especializados para sus pezuñas.
La creación del santuario surgió a partir del trabajo de rescate que realiza Arturo Islas. Posteriormente, el activista invitó a Flores Serna a conocer las condiciones en las que se encontraba uno de los ejemplares rescatados. A partir de ese encuentro, el funcionario decidió involucrarse en el proyecto y poner a disposición las instalaciones del rancho familiar para convertirlas en un espacio de recuperación para los caballos.
“Vamos a hacerlo, a dedicarle un poquito más de tiempo y regresarles a los equinos un poco de la felicidad y de la alegría que nos han dado”, expresó Flores Serna durante la inauguración.
El proyecto contempla incrementar de manera gradual el número de ejemplares resguardados, de acuerdo con la capacidad del santuario para garantizar su alimentación, atención médica y recuperación.
Más allá del rescate, Kawayo busca convertirse también en un espacio de concientización sobre el bienestar animal. Durante la inauguración, Arturo Islas hizo un llamado a que este tipo de iniciativas sean replicadas por quienes tengan la posibilidad de contribuir al cuidado y protección de los animales.
“Ojalá haya muchas personas que lo repliquen”, señaló el activista, quien invitó a empresarios, deportistas, influenciadores y activistas a convertir sus proyectos y sueños en acciones concretas en favor de los animales.
Con Kawayo, sus creadores buscan demostrar que el rescate no termina cuando un animal es retirado de una situación de maltrato, sino cuando cuenta con las condiciones necesarias para recuperar su salud y vivir dignamente.
“También debemos hacer cosas buenas por el estado y también por el país”, concluyó Flores Serna.





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