La poeta quebequense Denise Desautels, ganadora del Premio de Poesía Jaime Sabines-Gatien Lapointe’ 2026, por su obra ‘Tombeau de Lou’ (Sepulcro de Lou), habló sobre la escritura, la muerte, la poesía mexicana y la necesidad de recuperar el tiempo de la reflexión.
En conferencia virtual, Desautels reconoció que ha mantenido una estrecha relación con la poesía mexicana, que considera cercana a la tradición poética de Quebec. La escritora también encontró una afinidad en la manera en que ambas culturas se relacionan con la muerte.
Aunque acepta que no habla español con fluidez, la poeta, que ha publicado alrededor de cuarenta libros, aseguró que disfruta especialmente de la lengua hispana y que puede leerla y comprender buena parte de lo que se expresa en ella. Su acercamiento a la literatura mexicana se ha extendido a través de la lectura y del encuentro con otros poetas.
Entre los autores que ya conocía mencionó a Marco Antonio Campos y Luis Armenta, mientras que actualmente se acerca a la obra de Silvia Eugenia Castillero, además de mantenerse en contacto con la poesía escrita por mujeres mexicanas.
Ante la pregunta sobre el papel que puede desempeñar la poesía en un mundo dominado por la inmediatez y las tecnologías digitales, Desautels sostuvo que el poema ofrece precisamente aquello que parece faltar en la vida contemporánea: tiempo: “La poesía es una necesidad en este momento”, afirmó.
Explicó que el poeta, parte de una mirada interior y de una observación profunda del mundo. Sin embargo, Desautels advirtió que no se trata de una solución sencilla frente a los cambios del mundo. La poesía está disponible en los libros, las bibliotecas, las librerías y las lecturas públicas, pero el reto consiste también en acercarla a quienes no suelen buscarla.
Por ello consideró fundamentales los encuentros con lectores y las lecturas en voz alta: espacios donde la palabra deja de permanecer únicamente en la página y puede provocar que alguien quiera regresar al poema.
Escribir desde la muerte
La relación de Desautels con la escritura estuvo marcada desde sus inicios por una experiencia personal en la que la muerte ocupaba un lugar recurrente.
La poeta recordó que comenzó a escribir relativamente tarde, en parte por temor a encontrarse con aquello que llevaba dentro. Creció en un entorno donde la muerte estaba muy presente y donde, aun sin tratarse de un escenario de guerra, tuvo la sensación de vivir rodeada por pérdidas de personas muy jóvenes.
A ello se sumaba un ambiente familiar y social estrecho, profundamente católico, del que necesitaba tomar distancia para poder expresar aquello que llevaba dentro.
Sus primeros libros fueron, en ese sentido, una especie de explosión. La escritura surgió como un grito necesario para exteriorizar sentimientos que durante mucho tiempo habían permanecido contenidos.
Con el paso de los años, esa exploración interior se transformó. Desautels describe su proceso como una especie de arqueología: entrar en sí misma, remover capas y sacar aquello que permanecía oculto para convertirlo en palabras que pudieran ser compartidas con los demás.
Con el tiempo, explicó, pudo salir de su propio dolor y permitir que el mundo exterior también entrara en sus libros.
Por otra parte, Desautels considera que una de las mayores satisfacciones de su trayectoria ha sido el encuentro con otros poetas. En ese sentido, su relación con la poesía mexicana forma parte de un diálogo más amplio que trasciende fronteras lingüísticas y geográficas.
La entrega de dicho galardón adquiere además un significado especial al coincidir con la conmemoración del centenario del nacimiento de Jaime Sabines (,25 de marzo de 1926-19 de marzo de 1999), uno de los poetas fundamentales de la literatura mexicana.
Cabe destacar que el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines-Gatien Lapointe nació en 2003 con el propósito de fortalecer los vínculos literarios entre México y Quebec. El galardón es organizado conjuntamente por el Seminario de Cultura Mexicana y el Festival Internacional de Poesía de Trois-Rivières y se entrega de manera alternada: un año a un poeta mexicano y al siguiente a un poeta quebequense cuya obra haya sido traducida entre el español y el francés. En esta edición, el jurado, integrado por los poetas Silvia Eugenia Castillero, Luis Armenta Malpica y Luis Vicente de Aguinaga, otorgó por unanimidad el premio a Denise Desautels. Entre los autores que han recibido este reconocimiento se encuentran Alí Chumacero, Claude Beausoleil, Elsa Cross, Émile Martel, Coral Bracho, Anthony Phelps, Luis Armenta Malpica, Paul Chamberland, Silvia Eugenia Castillero y Renaud Longchamps.





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