El pianista, concertista de Bellas Artes, interpretará obras de Liszt, Chopin, Schubert, Chaikovski y Grieg el próximo domingo 27 de septiembre.

Cinco décadas frente al piano y una vida dedicada a la música serán motivo de celebración para el pianista Claudio Herrera, concertista de Bellas Artes, quien ofrecerá un recital el próximo domingo 27 de septiembre, a las 14:00 horas, en el Museo José Luis Cuevas.

Organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Música y Ópera, el concierto reunirá obras de algunos de los compositores que han acompañado la trayectoria del intérprete, entre ellos Franz Liszt, Frédéric Chopin, Franz Schubert, Piotr Ilich Chaikovski y Edvard Grieg.

A 50 años de haber iniciado su carrera artística, Herrera asegura que ha dejado atrás la preocupación por el juicio de los demás. Hoy, explica, sube al escenario con una certeza sencilla: hacer lo mejor que puede y permitir que cada obra encuentre su propio tiempo.

Cinco décadas entre el piano y la enseñanza

El acercamiento de Claudio Herrera al piano comenzó desde sus primeros años de formación, una etapa que recuerda con especial cariño por sus maestros y compañeros. Con el paso del tiempo, la música se convirtió en el centro de una vocación que lo ha acompañado durante cinco décadas.

Su preparación lo llevó a estudiar y presentarse en países como Francia, Italia y Ucrania, además de participar en escenarios y espacios académicos de distintas partes del mundo. Entre las experiencias que recuerda especialmente se encuentra su presentación en el Weill Recital Hall del Carnegie Hall de Nueva York, realizada con motivo de sus 30 años de carrera, así como su primera visita a China y los conciertos y clases magistrales que posteriormente ofreció en India.

Para conmemorar este aniversario, el pianista eligió un programa dedicado principalmente a la música romántica, una de las vertientes que disfruta interpretar.

El repertorio incluye las Consolaciones, de Liszt; los Valses núm. 9, Op. 69, núm. 1; núm. 7, Op. 64, núm. 2; y núm. 14, Op. póstumo, de Chopin; los Impromptus, Op. 90, núms. 3 y 4, de Schubert; Junio: Barcarola y la Romanza, Op. 5, de Chaikovski; además de Nocturno, Op. 54, núm. 4, y Día de boda en Troldhaugen, Op. 65, núm. 6, de Grieg.

Más allá de los escenarios, la enseñanza ocupa un lugar fundamental en la trayectoria de Herrera. A lo largo de los años ha formado a numerosas generaciones de pianistas y sostiene que, aunque la técnica permite comprender una partitura, no es suficiente para convertirse en intérprete.

Para el músico existe un elemento que ningún método puede transmitir por completo: la capacidad de sentir la música. Por ello, busca proporcionar a sus alumnos las herramientas necesarias para que puedan desarrollar una voz propia frente al instrumento.

Al pensar en su legado, Herrera no se limita a los conciertos ofrecidos durante estas cinco décadas. También piensa en sus alumnos, algunos de los cuales se dedican actualmente a la enseñanza en México y Europa, y en la cadena de transmisión que permite que lo aprendido de sus propios maestros continúe en nuevas generaciones.

Después de 50 años de trayectoria, su relación con la música permanece intacta. “Para mí lo es todo”, afirma el pianista, quien considera la música parte esencial de su vida y recuerda con gratitud a los compositores que han acompañado su camino.

Claudio Herrera. 50 años de trayectoria
📍 Museo José Luis Cuevas
📅 Domingo 27 de septiembre
🕑 14:00 horas

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