¿Cómo suena una semilla cuando comienza a abrirse? ¿Qué se escucha bajo la tierra mientras crecen las raíces? ¿Y qué sonidos acompañan la siembra, el trabajo con el machete, el paso de una carretilla o el desgrane del maíz?

Estas preguntas dieron origen a Bitácora de una oyente de la milpa, pieza sonora de la artista Gabriela Galván que tuvo su función inaugural el 3 de octubre en el Sonidario de la Fonoteca Nacional, ubicado en el Complejo Cultural Los Pinos.

La obra surgió a partir de alrededor de ocho meses de registros realizados por Galván en distintas milpas de Tepoztlán, Morelos, donde documentó el ciclo agrícola y los sonidos que acompañan el cultivo y transformación del maíz.

El proyecto comenzó en Santiago Tepetlapa, donde la artista participaba en el cuidado de una milpa. Sin embargo, después de que unas vacas dañaran buena parte del cultivo, decidió ampliar su investigación y registrar otras parcelas de vecinos y amigos. De esta manera, siguió una segunda siembra y acompañó al maíz en su recorrido hacia molinos, tortillerías y mercados.

Lluvia, viento, insectos y polinización forman parte de la composición, junto con los sonidos producidos por herramientas y labores del campo, como el machete, el tlalacho, la carretilla, la siembra y el desgrane del maíz. También se incorporaron los sonidos de los molinos y las voces de la propia artista.

“Hay un momento en el que empiezas a pensar: ¿cómo suena cuando se empieza a abrir la semilla o cuando las raíces crecen?”, explicó Galván al hablar sobre el proceso que dio forma a la pieza.

Para realizar sus registros utilizó una grabadora Tascam, además de distintos micrófonos, entre ellos hidrófonos y micrófonos de contacto. Posteriormente, algunos de los materiales fueron transformados mediante filtros y otros recursos de composición.

La experiencia puede escucharse en el sistema Ambisonics de quinto orden del Sonidario, equipado con 46 altavoces que permiten generar un espacio sonoro tridimensional y recrear diferentes características acústicas de los lugares donde fueron realizados los registros, explicó el director de la Fonoteca Nacional, Francisco “Tito” Rivas.

Bitácora de una oyente de la milpa fue seleccionada en la convocatoria Entornos Sonoros 2025, impulsada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Fonoteca Nacional, para apoyar proyectos de creación e investigación relacionados con la escucha de ambientes y territorios.

La pieza tendrá funciones regulares de viernes a domingo en el Sonidario, con cinco presentaciones los viernes y seis los sábados y domingos, entre las 12:00 y las 16:00 horas. La entrada es gratuita y el acceso está sujeto al aforo de la sala.

Más que registrar los sonidos de un paisaje rural, la obra propone acercarse a la milpa desde la escucha: atender aquello que suele pasar inadvertido y convertir en materia sonora el trabajo, los ciclos naturales y los saberes vinculados con el cultivo del maíz.

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