Por Mario Rojas R.

“¡Deténganse ya! ¡Deténganse! No vayamos a los Gritaderos”, implora la Señora 3 a las Señoras 1 y 2 en un intento por boicotear las salas oficiales para descargar la furia.

La historia transcurre en un futuro distópico, donde gritar y expresar emociones en público está estrictamente prohibido por el sistema. Para eso están los Gritaderos, esos espacios oficiales donde la gente puede ir a expulsar su rabia, su frustración, su enojo.

Es decir, el Estado no prohíbe, pero controla la ira social porque un grito aislado no tira gobiernos, pero juntos, son peligrosos.

Dirección Gritadero es una puesta en escena que se presentará en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico del 29 de octubre al 22 de noviembre.

Fotos/Eve González

Alberto Lomnitz, director del montaje, comenta: “Estamos muy cerca de esa sociedad imaginaria que presenta Guy Foissy, como comunidad hemos avanzado muy poco”.

La historia transcurre en la parada del camión. Tres señoras esperan el autobús que las llevará a un Gritadero. Sin embargo, el vehículo se tarda en demasía y las mujeres comienzan a interactuar.

El escritor francés plantea tres tipos de mujeres: la ansiosa, que está a punto del colapso; la metódica, que acepta las cosas con resignación, y la rebelde, una presencia disruptiva que confronta a las otras dos.

“Es una propuesta muy interesante, divertida y los personajes, aunque no tienen nombre, poseen toda la tridimensionalidad de un ser humano, como si lo pudieras tocar. Mi personaje es disruptivo porque se cuestiona y no soporta la opresión ni acepta que la sociedad se haya conformado con este mundo distópico, entonces, va a hacer todo lo posible para poner a sus compañeras en el lugar más incómodo posible para que esto explote”., dice Ana de los Riscos, quien junto a Paloma Arredondo y Paulina Soto protagonizan esta comedia fársica.

Lomnitz precisa que se dio la licencia de darle otra visión a la presencia femenina pues hace 40 años, cuando se publicó la obra, no había tanta conciencia de su rol fundamental dentro de la sociedad.

“Nosotros, además de mostrar una sociedad con represión, presentamos una visión de género. Esta historia se escribió en los años 80 del siglo pasado y había otra concepción del rol de la mujer. Por eso en el original discuten las mujeres y muestran cero empatía entre ellas, pero en esta puesta en escena le damos una visión distinta a la que plasma el escritor”.

En Dirección Gritadero, el autobús no es un simple medio de transporte; es el motor invisible que desata el conflicto y una clara metáfora del teatro del absurdo (muy al estilo de Esperando a Godot de Samuel Beckett).

¿Cuál sería el símil hoy en nuestra sociedad actual de estos gritaderos?

“Quizá las redes sociales porque todo el mundo tiene el poder de ir a gritar a su propio gritadero, pero al mismo tiempo estamos controlados. El Estado, efectivamente, no se va a arriesgar a un golpe de furia colectivo, por eso los separa, a eso se ha dedicado el Estado hoy en día, vivimos en un mundo separado.

“Cuando empezaron las redes sociales, Twitter fue, por ejemplo, un factor decisivo en la Primavera Árabe, fue un elemento importante de unión social y una herramienta fundamental para desatar la revolución, pero rápidamente ese carácter rebelde se perdió y ahora las redes sociales son motivo de desunión y de fragmentación de la sociedad”, explica Lomnitz.

Si se abriera un gritadero, ¿ustedes irían?

“No, yo lo haría fuera del Gritadero, pujaría por no ir y gritaría fuera, como dice mi texto: ‘Deténganse, ya no vayamos a los Gritaderos’. Ahí coincido con mi personaje” concluye Ana.

Título: Dirección Gritadero

Dirección: Alberto Lomnitz

Elenco: Ana de los Riscos, Paloma Arredondo y Paulina Soto

Teatro: Foro La Gruta

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