La escritora y editora independiente Mónica Soto Icaza ha dedicado más de dos décadas a construir su propio camino en el mundo editorial. Autora de literatura erótica, asegura que el proceso de escritura es el más hermoso, pero también el más complejo cuando se trata de poner los libros en manos de los lectores.

“Soy autora de literatura erótica. Hago mis propios libros desde hace 25 años”, cuenta la escritora, quien además fue editora de revistas y de libros y dirigió una editorial independiente en la que publicó a más de 300 autores.

Sin embargo, hace unos ocho años decidió concentrarse exclusivamente en su propia obra. “Ya no me daba abasto, entonces empecé a dedicarme solamente a mis libros”, explica.

Soto Icaza lleva 17 años escribiendo literatura erótica y ha encontrado en las ferias del libro un espacio fundamental para el contacto directo con el público. Participa en alrededor de 16 ferias al año, además de remates de libros, actividad que comenzó hace 17 años.

“La primera feria a la que fui fue la del Zócalo, hace 19 años. Ir a las ferias es la mejor manera de acercarte a los lectores de una manera directa, de poner tus libros en sus manos”, afirma.

Para la autora, el principal obstáculo de los escritores no es crear una historia, sino lograr que ésta circule. “Escribir un libro es el proceso más bonito, pero el más difícil es venderlo, que la gente lo tenga”, sostiene.

Su propuesta literaria se agrupa bajo el concepto “Por una vida sexy”, una colección de libros eróticos enfocada en recuperar el placer de los sentidos y la relación con el cuerpo.

“Es una literatura muy enfocada en el placer de la piel, sin demasiada floritura, sino en las aventuras y el gozo de los sentidos”, describe.

Sobre el panorama de la literatura erótica en México, Soto Icaza considera que la discusión no debe centrarse en qué género vende más, sino en la autenticidad de la escritura.

“Cuando uno se dedica a escribir, no tiene que fijarse en ‘quiero escribir este género porque se vende’. La gente detecta cuando un autor escribe algo sólo porque está de moda”, señala.

Para ella, la verdadera vocación literaria implica una entrega absoluta al proceso creativo. “Es el acto de pasar obsesionado con tu libro y con tu historia durante meses o semanas, no poder dormir, estar pensando siempre en eso. Si no te fascina, imagínate”, comenta.

La autora reconoce que ha tenido que enfrentar miedos personales y los prejuicios de una sociedad machista, aunque asegura que nunca ha permitido que esas barreras definan su trabajo.

“Lo más importante es que tu propia voz sea la que no te calle a ti misma”, afirma.

Mónica Soto Icaza cuenta actualmente con 22 títulos publicados, aunque ha escrito muchos más. Parte de su obra ha trascendido fronteras: siete de sus libros han sido traducidos al inglés, además de que algunos de sus poemas existen en versiones al italiano y al ruso.

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