Las trayectorias de Rufino Tamayo, Rodolfo Nieto y Francisco Toledo se encuentran en Tamayo, Nieto, Toledo. Los años en París, exposición que reúne cerca de 100 obras para explorar cómo la estancia de estos tres artistas oaxaqueños en la capital francesa enriqueció sus lenguajes y contribuyó a transformar el arte mexicano.
Presentada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Tamayo, la muestra propone una lectura entrecruzada de sus respectivas producciones y revela sus afinidades con la estética prehispánica y el arte popular, así como sus diálogos con las vanguardias internacionales de la segunda mitad del siglo XX.
La exposición reúne pinturas, dibujos, gráficas y collages realizados durante los años que cada artista pasó en París, uno de los principales centros internacionales del arte y la cultura. Desde esa experiencia, los tres desarrollaron propuestas que les permitieron cuestionar el canon nacionalista que había predominado en México durante más de cinco décadas.

“Es la primera exposición que se centra en la relación de los tres artistas con París”, destacó Alejandra de la Paz Nájera, directora general del INBAL, quien señaló que sus afinidades e intereses frente a las vanguardias fueron fundamentales para la renovación posterior del arte mexicano.
La funcionaria subrayó que la exposición fue posible gracias al préstamo de obras por parte de 47 coleccionistas e instituciones públicas y privadas, algunas de las cuales se presentan por primera vez en México. El proyecto también fortalece el intercambio cultural entre México y Francia, cuya relación ha tenido una influencia significativa en la vida artística de ambos países.
La muestra se divide en tres secciones, dedicadas respectivamente a Tamayo, Nieto y Toledo, y permite observar cómo la experiencia parisina incidió en sus búsquedas personales. Para Juan Carlos Pereda, curador de la exposición y subdirector de Colecciones del Museo Tamayo, uno de los aspectos centrales es mostrar que sus vínculos no se limitaron al ámbito de las artes visuales.

Durante el París de la posguerra, los tres artistas establecieron relaciones con representantes de la literatura, la música, el cine, el ballet y la filosofía, además de colaborar con talleres de artes gráficas. Estos encuentros, explicó Pereda, tuvieron repercusiones tanto en su producción artística como en su manera de entender la cultura.
“La exposición es un descubrimiento de tres grandes titanes de la cultura del país que lograron una obra extraordinaria”, afirmó el curador, quien destacó particularmente la presencia de obras de Tamayo que hasta ahora se conocían principalmente a través de publicaciones y que pueden verse por primera vez en México.
Entre las piezas que integran la muestra se encuentra La mujer temblorosa, de Rufino Tamayo; la serie de ocho obras Zoología mental, de Rodolfo Nieto, y las piezas Animal y cazador, La amazona y compañero de viaje y Dos personajes, de Francisco Toledo.
La exposición también se inscribe en el 45 aniversario del Museo Tamayo. Su directora general, Andrea Torreblanca, explicó que el aniversario representa una oportunidad para revisar el pasado del recinto y reflexionar sobre la actualidad y la contemporaneidad del museo.
A partir de las tres trayectorias, señaló, la muestra invita a reconsiderar las rupturas y continuidades que han contribuido a configurar las formas en que se piensa y produce el arte en la actualidad.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que el proyecto permite reconocer la dimensión universal de los tres artistas a partir de sus propias raíces culturales.
“El arte mexicano dialoga con el mundo desde la fuerza de sus propias raíces”, afirmó, al señalar que una política cultural también implica investigar las obras, ponerlas en relación y hacerlas accesibles para generar nuevo conocimiento.
Tamayo, Nieto, Toledo. Los años en París permanecerá abierta hasta el 15 de febrero de 2027 en las salas 3 y 4 del Museo Tamayo, ubicado en Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec, Ciudad de México. Los domingos la entrada es gratuita.





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