La obra de Rosario Castellanos, adaptada por Mariana Hartasánchez y dirigida por Mahalat Sánchez, inauguró la nueva etapa del recinto escénico del IMSS

Con una sala llena y un montaje que recupera el humor, la ironía y la mirada crítica de Rosario Castellanos sobre la condición femenina, El eterno femenino llegó al escenario del Teatro Reforma IMSS Juan Moisés Calleja, que reabrió sus puertas la noche del 28 de agosto.

La puesta en escena es resultado de una coproducción entre la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Teatro, y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). La adaptación del texto de Castellanos, escrito en 1975, está a cargo de la dramaturga Mariana Hartasánchez y la dirección corresponde a Mahalat Sánchez.

La reapertura del recinto forma parte de una estrategia de colaboración institucional encaminada a recuperar la infraestructura escénica pública y fortalecer la circulación de las artes escénicas en el país.

Fotos e Información/Secretaría de Cultura

Durante el estreno, la subdirectora general de Bellas Artes del INBAL, Haydeé Boetto, destacó que la colaboración entre ambas instituciones busca impulsar la coproducción teatral y la recuperación de la Red de Teatros del IMSS.

“Con los proyectos de colaboración se logra una mayor proyección y alcance de públicos”, señaló Boetto, quien llamó a mantener el trabajo conjunto para continuar con la rehabilitación de estos espacios.

Por su parte, Luis Mario Moncada, coordinador Nacional de Teatro del INBAL, subrayó que la reapertura del Teatro Reforma representa también la posibilidad de acercar nuevamente al público un texto fundamental de la literatura mexicana del siglo XX.

La colaboración entre el INBAL y el IMSS comenzó hace poco más de un año con el planteamiento de reactivar la infraestructura teatral del instituto en distintos puntos del país. Para esta primera etapa de coproducción se eligió El eterno femenino, una obra que, más de cinco décadas después de su escritura, mantiene abiertas preguntas sobre la construcción social de lo femenino.

Una obra que vuelve a preguntar qué significa ser mujer

En la adaptación de Mariana Hartasánchez, el universo creado por Castellanos conserva su estructura fundamental y el espíritu crítico de la autora, pero establece un diálogo con problemáticas contemporáneas.

La protagonista, Lupita, se encuentra a punto de casarse y atraviesa un recorrido por sus deseos, inquietudes, sueños y expectativas. A partir de esta situación, la obra confronta los estereotipos, los roles de género, las formas de autoidentificación y las ideas socialmente construidas alrededor de la feminidad.

Ambientada en el colorido de la década de los setenta, la puesta mantiene una importante carga de humor, pero introduce también momentos de confrontación directa con el pensamiento de Castellanos y con algunas de las discusiones actuales en torno al feminismo.

Uno de los recursos de la adaptación es la simulación de una manifestación contra el propio montaje, una estrategia que permite que la obra dialogue consigo misma y coloque al público frente a preguntas que siguen siendo incómodas.

Durante aproximadamente 120 minutos, Lupita transita por distintas situaciones que ponen en tensión los modelos sociales impuestos a las mujeres y provocan entre el público sentimientos que van de la ironía y la nostalgia al coraje, la tristeza y la sorpresa.

El teatro como espacio de memoria

La reapertura del Teatro Reforma IMSS también despertó entre los asistentes recuerdos vinculados con la historia del recinto y con otras producciones que han pasado por su escenario.

Beatriz García, integrante del público que acudió acompañada por sus dos nietos, recordó algunas de las obras que presenció en el teatro y destacó la importancia de acercar El eterno femenino a distintas generaciones.

Su testimonio da cuenta de otra dimensión de la reapertura: recuperar un espacio teatral significa también recuperar parte de la memoria cultural de una ciudad y devolver a los espectadores un lugar de encuentro.

Para Mahalat Sánchez, directora del montaje, el proyecto representa además una oportunidad para acercarse nuevamente al legado de Rosario Castellanos.

“Hoy estamos aquí sintiendo no solo la obra sino también el texto y agradeciendo el legado de Rosario Castellanos”, expresó durante el estreno.

La temporada de El eterno femenino continuará hasta el 11 de octubre en el Teatro Reforma IMSS Juan Moisés Calleja, ubicado en Burdeos 22, colonia Juárez, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México.

Las funciones se presentan los viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 17:00 horas.

La entrada es gratuita con registro previo a través de la página: fidteatros-eleternofemenino.eventbrite.com.

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