La obra de Rocío Carrillo explora la neurodivergencia desde la imaginación, la percepción y el mito, a través de una escritora que intenta encontrar su lugar en un mundo que insiste en llamarla “anormal”.
¿Qué ocurre cuando una sociedad decide que existe una única manera correcta de percibir, comunicarse y habitar el mundo?
Esa pregunta atraviesa La casa de Hermes, una puesta en escena de Organización Secreta Teatro que lleva la neurodivergencia al escenario desde una perspectiva que se aleja del diagnóstico para explorar la sensibilidad, la imaginación y las distintas formas de experimentar la realidad.
La obra, con idea original y dirección de Rocío Carrillo, tiene como protagonista a Vi, una escritora que desde niña enfrenta dificultades para establecer vínculos, organizar su entorno y responder a las expectativas sociales de lo que debería ser una persona “funcional”.
En su recorrido aparecen diagnósticos, terapias y medicamentos, pero también una necesidad constante de comprenderse y de encontrar una forma propia de estar en el mundo.
Es entonces cuando aparece Hermes.
Un dios para transitar entre mundos
En la obra, Hermes no es simplemente una figura de la mitología griega. Es una presencia interior que acompaña a Vi y que adquiere sentido a partir de las características del dios: mensajero, viajero entre mundos, intermediario entre los vivos y los muertos y también asociado con la música y la invención de la lira.
Durante las crisis de pánico de Vi, Hermes puede conducirla hacia un inframundo simbólico, pero también acompañarla en el regreso. La figura mitológica se convierte así en un vínculo entre la experiencia interior de la protagonista y el mundo exterior.
La puesta incorpora además el mito de Céix y Alcíone, asociado con la pérdida y la transformación, para construir un lenguaje escénico donde memoria, imaginación y percepción se mezclan.
El elenco está integrado por Stefanie Izquierdo y Alejandro Joan Camarena, con Luis Ochoa en la música en vivo. La propuesta también incorpora iluminación, espacio escénico, canciones, diseño sonoro y un pulpo tejido como parte de su universo visual.
Más que representar la neurodivergencia como un problema que debe ser corregido, La casa de Hermes plantea otra posibilidad: ¿qué pasaría si dejáramos de medir todas las experiencias humanas con la misma regla?
La obra forma parte de la investigación que Organización Secreta Teatro ha desarrollado durante más de tres décadas alrededor del mito y de lenguajes escénicos que buscan expresar aquello que no siempre puede decirse mediante la palabra.
La casa de Hermes se presenta hasta el 4 de octubre en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque: jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.
La función tiene una duración aproximada de 60 minutos y está recomendada para mayores de 15 años. La entrada general es de 150 pesos.





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