Una sesión de escucha en la Fonoteca Nacional recorrió la historia de una de las agrupaciones más emblemáticas de la música mexicana, desde sus raíces en Chiapas hasta sus presentaciones en escenarios internacionales.

Setenta años pueden caber en una colección de discos, fotografías, carteles, grabaciones y recuerdos familiares. También pueden escucharse.

Así ocurrió durante la sesión “Marimba Nandayapa 70 Aniversario”, realizada en el auditorio Murray Schafer de la Fonoteca Nacional, donde el compositor, investigador y marimbista Javier Nandayapa reconstruyó, a través de documentos sonoros y visuales, la historia artística y familiar de una agrupación que ha llevado el sonido de la marimba mexicana a distintos escenarios del mundo.

La historia formal de la Marimba Nandayapa comenzó en 1956, aunque sus raíces se encuentran en agrupaciones anteriores como Los Muchachitos, Marimba Hermanos Nandayapa, la Marimba Orquesta Carta Blanca y la Orquesta Juvenil Maderas Chiapanecas.

En el centro de ese recorrido aparece Zeferino Nandayapa, originario de Chiapa de Corzo, Chiapas, quien comenzó a tocar la marimba desde niño y posteriormente se trasladó a la Ciudad de México para continuar su formación musical.

Pero una de las claves de su trayectoria estuvo precisamente en no limitar las posibilidades del instrumento a un solo repertorio.

De Bach al danzón

Desde la década de 1950, Zeferino Nandayapa impulsó grabaciones de música de concierto y realizó arreglos para marimba de compositores como Johann Sebastian Bach, Franz Liszt, Niccolò Paganini y Gioachino Rossini, mientras mantenía el vínculo con la música tradicional mexicana y los géneros populares.

Durante la sesión de escucha pudieron comprobarse esas distintas rutas musicales. Sonaron, entre otras piezas, el danzón Acayucan, Mi último fracaso y La Tortuga, junto con versiones de Take Five, de Paul Desmond; Danza de los sables, de Aram Jachaturián; El vuelo del abejorro, de Nikolái Rimski-Kórsakov, y la Tocata y fuga en re menor, de Bach.

La diversidad también se refleja en la discografía familiar. De acuerdo con Javier Nandayapa, se han contabilizado alrededor de 70 grabaciones, en las que conviven música tradicional mexicana, valses, boleros, danzones, mambos, cumbias, música de concierto, jazz y temas cinematográficos.

Una marimba que cruzó fronteras

El recorrido de la agrupación tampoco se quedó en México.

Entre los episodios recordados durante la sesión estuvieron una gira por Chile en 1961, la participación en las Olimpiadas Culturales de Múnich en 1972 y presentaciones en el Carnegie Hall de Nueva York en 1973 y 1976.

La Marimba Nandayapa también realizó giras por Canadá y la entonces Yugoslavia, además de presentarse en países como Alemania, Bélgica, Dinamarca, Japón y Suiza.

Detrás de esa trayectoria internacional existe, sin embargo, una historia mucho más cercana: la de una tradición familiar que ha pasado de generación en generación.

Constructores, intérpretes y compositores de la familia han mantenido el vínculo con el instrumento desde antes de Zeferino Nandayapa hasta los jóvenes músicos que actualmente forman parte del conjunto.

Recuperar la memoria sonora

La celebración de los 70 años también abrió una tarea hacia el futuro. La familia Nandayapa trabaja en ordenar, recuperar y reunir su discografía y sus materiales sonoros, un proyecto en el que ya ha establecido acercamientos con la Fonoteca Nacional.

La intención es que este trabajo permita llegar a 2031, cuando se cumplirá el centenario del nacimiento de Zeferino Nandayapa, con una muestra que reúna buena parte de ese patrimonio.

La sesión de escucha funcionó así no solamente como homenaje, sino como un recordatorio de que la historia de la música también se encuentra en los archivos: en una grabación, una portada de disco, una fotografía o un cartel que puede devolvernos el sonido de otra época.

A siete décadas de su fundación, la Marimba Nandayapa continúa formando parte de esa memoria. Una historia que comenzó en Chiapas, pasó por los escenarios mexicanos y terminó llevando el sonido de la marimba a distintas partes del mundo.

Deja un comentario

Tendencias