De los ejercicios de Julia Cameron a la invitación de Elizabeth Gilbert a perderle el miedo a la creatividad, tres libros para quienes quieren recuperar el impulso de crear.
Crear no siempre significa tener una gran idea. A veces significa sentarse a escribir, volver a dibujar, retomar un proyecto abandonado o simplemente permitirse explorar algo que durante años quedó relegado por las obligaciones cotidianas.
Para quienes quieren recuperar ese impulso, tres libros ofrecen caminos distintos para acercarse a la creatividad: uno propone practicarla, otro perderle el miedo y un tercero descubrir aquello que realmente nos apasiona.
El camino del artista. Kit de herramientas, de Julia Cameron
El primero acaba de llegar a las librerías mexicanas y es quizá el más práctico de los tres. Julia Cameron, considerada una de las principales referentes de la creatividad, reúne en este volumen ejercicios y herramientas derivados de su conocido método El camino del artista.
El libro funciona como un cuaderno de trabajo y recupera algunas de las prácticas centrales de Cameron, como las páginas matutinas, las citas con el artista y los paseos, además de incorporar otros ejercicios destinados a despertar la inspiración y explorar la propia voz creativa.
Más que ofrecer una explicación sobre la creatividad, Cameron propone poner las manos a la obra. Es un libro para escribir, responder, caminar, observar y volver a practicar.
Publicado por Aguilar, El camino del artista. Kit de herramientas está disponible en México desde septiembre de 2026.

Libera tu magia, de Elizabeth Gilbert
Elizabeth Gilbert parte de una pregunta diferente: ¿qué hacemos con el miedo que aparece cuando queremos crear?
En Libera tu magia. Una vida creativa más allá del miedo, la autora de Comer, rezar, amar invita a explorar la creatividad sin convertirla necesariamente en una obligación profesional ni esperar que cada proyecto se transforme en una obra maestra.
Gilbert aborda algunos de los obstáculos que suelen acompañar al proceso creativo —el miedo al ridículo, al fracaso, a perder el tiempo o a no ser tomado en serio— y propone acercarse a la inspiración con mayor libertad.
Su planteamiento puede resultar especialmente cercano para quienes tienen una idea guardada desde hace tiempo pero siguen esperando el momento adecuado para comenzar.

El elemento, de Ken Robinson y Lou Aronica
El tercer libro cambia ligeramente la pregunta. En lugar de preguntarnos solamente cómo crear, propone descubrir qué es aquello que nos apasiona.
En El elemento, Ken Robinson y Lou Aronica exploran la relación entre pasión, talento y creatividad. Los autores llaman “Elemento” al momento en que una persona encuentra aquello que le gusta hacer y, al mismo tiempo, desarrolla las capacidades necesarias para hacerlo bien.
El libro plantea que encontrar ese espacio puede modificar la manera en que trabajamos y nos relacionamos con nuestras propias capacidades.
No se trata exclusivamente de artistas: la propuesta puede aplicarse a cualquier persona que esté intentando descubrir qué actividad despierta su curiosidad y le permite desarrollar su potencial.






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