El sonido, el movimiento y la materia son los ejes de Synaesthesia, exposición de la artista visual Valerie Campos que reúne cerca de 30 obras realizadas entre 2020 y 2026 en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana (SCM).

La muestra parte del concepto de sinestesia, entendido como la relación entre distintas experiencias sensoriales, para trasladar al lenguaje visual las posibilidades expresivas del sonido y la escucha. A través de pinturas de diversos formatos e instalaciones, Campos explora cómo los estímulos sonoros y la percepción del espacio pueden convertirse en procesos pictóricos.

Valerie Campos/fotos Carmen Sánchez

En entrevista, la artista explicó que la exposición, que contó con la curaduría de Erik Castillo, reúne el trabajo desarrollado durante los últimos seis años y constituye una etapa inicial de una investigación que continúa creciendo. El proyecto comenzó con Resonancias, propuesta por la que recibió el apoyo del Sistema Nacional de Creadores, y evolucionó hacia una exploración de la percepción sonora del espacio.

“Realmente es una exposición, es una investigación que apenas estoy empezando y explorando”, señaló Campos, quien también expresó su agradecimiento al Seminario de Cultura Mexicana por abrir un espacio a su trabajo.

La artista considera que el movimiento y el sonido son fundamentales tanto en su obra como en su metodología creativa. Durante sus procesos de pintura escucha música de distintos géneros, desde los cantos medievales de Hildegarda de Bingen hasta las composiciones experimentales de música concreta y las propuestas electrónicas contemporáneas.

Curador de la exposición: Erik Castillo

Sin embargo, su interés no se limita a la música. También presta atención a los sonidos naturales del cuerpo, como la respiración y los latidos del corazón, así como a los estímulos artificiales que provienen del entorno.

“Estoy siempre escuchando el sonido, tratando de que mi oído esté atento a lo que se percibe naturalmente”, explicó. Posteriormente, esos registros se transforman en materia pictórica mediante un proceso que, según la artista, se ha vuelto cada vez más intuitivo.

Una obra que escapa a las clasificaciones

La diversidad de formatos es otro rasgo de Synaesthesia. Campos trabaja con piezas de gran, mediano y pequeño formato, además de instalaciones, recursos que le permiten explorar distintas relaciones entre el cuerpo, el espacio y la percepción.

Mientras que las obras de gran formato le ofrecen posibilidades cercanas a la escenografía y la experiencia performática, las piezas pequeñas propician una relación más íntima con el espectador.

“Me gusta el gran formato, me siento muy cómoda con gran formato, porque tengo mucha energía, porque me gusta moverme, porque me gusta bailar”, comentó. No obstante, también encuentra en las dimensiones reducidas una oportunidad para formular preguntas desde una escala más personal.

Esta libertad formal se relaciona con su resistencia a encasillar su producción en una corriente artística específica. A lo largo de su trayectoria ha transitado por la figuración, la abstracción, el collage, el paisaje y el retrato, sin buscar una identidad estilística única.

“No quiero que me identifiquen como algo”, afirmó. Para Campos, su interés actual se concentra en dos elementos que funcionan como hilo conductor de su trabajo: el movimiento y el ruido.

La artista también reconoció que construir una carrera en el ámbito artístico, particularmente con proyección internacional, ha sido un proceso complejo. Se describió como una creadora autónoma e independiente, decidida a continuar con sus proyectos incluso frente a las negativas, y señaló que su trayectoria ha sido difícil, pero también gratificante.

La artista explica su proceso creativo.

Gestión cultural y responsabilidad social

Además de su producción artística, Campos desarrolla iniciativas de gestión cultural orientadas a documentar, difundir y promover el arte contemporáneo. Explicó que su acercamiento a estas actividades comenzó cuando vivía en Oaxaca, a partir de conversaciones sobre retribución social con el maestro Francisco Toledo.

De esa experiencia surgió una convicción sobre la responsabilidad de los artistas con su entorno: compartir conocimientos, impartir talleres y generar espacios de intercambio, en lugar de limitarse a recibir los beneficios de su actividad.

Entre sus proyectos se encuentra Byben Collectors, iniciativa que comenzó durante la pandemia y que produce documentales sobre artistas en México. Su archivo audiovisual es de acceso gratuito y busca contribuir a la difusión del arte contemporáneo sin fines de lucro.

De acuerdo con Campos, los documentales se proyectan actualmente en más de 82 países, con el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores y en colaboración con más de 160 oficinas de enlace cultural. Las producciones cuentan con subtítulos en inglés para ampliar su alcance internacional.

La iniciativa también organiza salones de arte cuyas ventas contribuyen a financiar sus actividades. La artista explicó que la búsqueda de recursos es uno de los principales retos para mantener estos proyectos, debido a las dificultades para obtener donaciones.

Tras la presentación de Synaesthesia, Campos prepara una exposición para la galería Lux Perpetua, en Mérida, Yucatán. Asimismo, trabaja en la itinerancia de la muestra actual, con la intención de llevarla a museos y espacios de mayor escala.

Synaesthesia permanecerá abierta al público hasta el 15 de noviembre de 2026 en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana, ubicada en Masaryk 526, colonia Polanco, Ciudad de México. La entrada es libre.

Deja una respuesta

Tendencias