A 48 años de la primera huelga de hambre emprendida por el Comité ¡Eureka!, familiares de personas desaparecidas mantienen vigente la exigencia de verdad, justicia y esclarecimiento de los hechos.
El grito de “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” volvió a escucharse durante la conmemoración de los 48 años de la primera huelga de hambre del Comité ¡Eureka!, una de las expresiones más emblemáticas de la lucha de familiares de personas desaparecidas en México.
A casi cinco décadas de aquella movilización, el reclamo permanece vigente. Durante el acto se señaló que no existe voluntad política para esclarecer los casos de las personas desaparecidas, mientras sus familiares continúan buscándolas y exigiendo respuestas a las autoridades.

“No existe voluntad. Las instituciones no han realizado la investigación forense o jurídica; se tiene que tener mucha decisión”, manifestaron durante el encuentro.
También se planteó la necesidad de llevar ante la justicia a ex presidentes, incluso a aquellos que ya fallecieron, así como a políticos que permanecen con vida y que, de acuerdo con los participantes, estuvieron involucrados en estos hechos.
La conmemoración se llevó a cabo en el Museo Casa de la Memoria Indómita, donde se recordó el origen de una lucha encabezada por madres y familiares que, ante la ausencia de respuestas oficiales, decidieron organizarse para exigir la presentación con vida de sus seres queridos.
Al encuentro asistieron Guillermina Cruz Santiago, Claudia Piedra Ibarra, Prisciliana Chávez, Concepción Ávila, Laura Gaytán, Florentino Jaimes e Inti Gaytán, entre otros participantes.
El paso del tiempo no ha significado el cierre de estos casos. Por el contrario, para las familias la desaparición continúa siendo una herida abierta que demanda verdad y justicia, además de acciones efectivas para conocer el paradero de quienes siguen ausentes.
“Tenemos que hacer algo para que esta lucha culmine, porque se ha vuelto generacional. Necesitamos cerrar esta parte, ya no podemos seguir odiando. Queremos un México mejor”, expresó uno de los asistentes al encuentro desde el público.
A 48 años de aquella primera huelga de hambre, el grito de “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” permanece como una consigna de resistencia y memoria. No sólo expresa la exigencia de encontrar a quienes fueron desaparecidos, sino también la demanda de que sus historias no sean olvidadas.
Para el Comité ¡Eureka!, mientras no se esclarezcan los hechos y no se conozca el destino de las personas desaparecidas, la lucha de sus familiares seguirá vigente.
Como parte de la conmemoración, los asistentes visitaron la exposición “Historias Ocultas (Terrorismo de Estado en México)”, que se presenta en el Museo Casa de la Memoria Indómita y aborda la maquinaria de represión que el Estado mexicano construyó y operó durante décadas, de 1945 a 1985.






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